La trayectoria NO es garantía del éxito

Regresemos al tema de la trayectoria de la empresa productora. De sus credenciales, esta se debe tratar con mesura e inteligencia. La mejor trayectoria NO es garantía de éxito, ni viceversa.

Para las empresas emergentes, presumir de esto es un reto, por razones comprensibles: sus carteras de clientes y muestrario de producción suelen ser muy acotados, y lo más natural es que obvien este aspecto en su promoción, o sobre-dimensionen proyectos de escalas menores. Es natural y comprensible, y entendiéndolo, sería un error considerarlo en detrimento de su presentación.

También, aunque las empresas jóvenes tengan algo de trayectoria, no siempre será en el área de negocios del cliente. Esto no debe tener una relevancia desmedida porque la frescura de visión puede ser una enorme ventaja.

Por otro lado, la familiaridad con el ámbito de negocios del cliente sólo es ventajosa si la empresa productora tiene la capacidad de re-visitarlo desde perspectivas diversas y diferenciadoras.

En cuanto a las empresas establecidas, estas suelen demostrar su trayectoria con una compilación de los proyectos más sobresalientes en los últimos años de labor de la empresa. Y obviar proyectos de más de 2 ó 3 años pues los consideran pasados de moda o, tal vez, desfasados de las realidades del momento. Esto es comprensible, pero no está de más explorar el pasado remoto, en busca de consistencia.

Uno de los problemas de confiar demasiado en carteras de clientes y showreels es que no son necesariamente indicativos del nivel de participación en dichos proyectos, ni de la relación real entre la productora y los clientes. Tampoco del nivel de satisfacción de lo clientes con los resultados. Las carteras de clientes son “inflables” y los showreels no siempre reflejan el grado de involucramiento de la productora en las etapas clave de los proyectos.

También, como parte de la trayectoria, está el asunto de los premios. Pues sí, son buenos, son interesantes, y son como los Oscares: Indican un alto nivel de competencia, pero no necesariamente reflejan que sean los mejores, ni contra quién se compitió.

A menos que la trayectoria sea obviamente constatable, lo mejor será que ponerla de lado hasta que la casa productora te demuestre competencias en lo que realmente importa y, de ser así, volver a ella con preguntas puntuales que nos permitan validarla.

Para entender mejor este artículo te recomendamos leer las otras partes del post “La mejor empresa para producir tu video”

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